?

Log in

No account? Create an account
Pequeño fragmento - Taller de Escritura [entries|archive|friends|userinfo]
Taller de Escritura

[ Informaciones Básicas | Informaciones Básicas ]
[ Memorias de la Creación | Memorias de la Creación ]

Pequeño fragmento [Feb. 7th, 2008|09:25 pm]
Taller de Escritura
tallerescritura
[viernescilla]
Hola amigos, soy nueva y obviamente, este es mi primer post. He visto que hay ciertas consignas por si alguien se anima a escribir sobre ellas, pero yo traigo algo mío, propio y original que es el inicio de una novela que desde hace tiempo me viene rondando por la cabeza. Espero que no les importe.

Es tan sólo un trocito de lo que tengo pensado que sea el prólogo de la novela, una especie de introducción de lo que más adelante se irá desarrollando.

Pero quería sobre todo compartirlo con vosotros porque, como ávidos lectores y grandes amantes de la escritura que sois, como yo misma, sé que sabréis ser críticos y darme una sincera opinión. Quisiera saber desde ya si es pura bazofia y debo olvidarme de seguir escribiendo, o si por el contrario les gusta y les entretiene. Quiero saber qué les parece mi manera de redactar y mi estilo literario.

NO quisiera aburrirles más. Ahora sólo les pido 5 minutos de su tiempo para dedicarlos a este pequeño fragmento que les traigo.

Un saludo, y espero sus comentarios ^^



--------------------



Si a Atenea le hubiesen dejado elegir, en aquellos momentos estaría corriendo por el césped del jardín, chapoteando en cada charco y llenándose los zapatos y las medias de barro. Porque a los tres años lo que más le gustaba era el barro. Era blando, útil y además divertido. Con él podías untarte las manos, construir casas y muñecos, o incluso, si los mayores no miraban, tirarles bolas pringosas a tus hermanas. Pero en los días lluviosos como aquél a las niñas no se les permitía salir de la casa. Debían quedarse en la sala de juegos, bajo la estricta mirada de la tía Vicky, la aburrida hermana de papá.
Atenea fingía colorear su dibujo de flores (rosas verdes y margaritas azules), mientras de reojo examinaba a la extraña mujer. Parecía mayor que papá, aunque no tan vieja como el abuelo Diego. Utilizaba gafas para leer el grueso libro que tenía entre las manos, y de vez en cuando se las bajaba hasta la punta de la nariz para vigilar que ninguna de las niñas estuviese haciendo ninguna travesura. Su pelo era largo y de color castaño, y lo llevaba recogido en la parte de atrás en una especie de moño. EL color del cabello y de los ojos era muy parecido al de su padre, pero para Atenea estaba claro que esa mujer no tenía nada más en común con él. Para empezar, su voz era mucho más severa, nada que ver con la calidez de la voz fuerte y varonil de Noah Cristóbal. Cuando papá les leía cuentos antes de dormir, sabía imitar las diferentes voces de los animales, y tenía toda una colección de muecas con las que las niñas se morían de la risa. Pero la única mueca que la tía Vicky sabía hacer era arrugar la nariz cuando alguna de ellas correteaba por la habitación o elevaba el tono de voz. Parecía que todo lo que era divertido para Atenea a la tía Vicky le resultaba desagradable. Además, Atenea se había fijado en que cada vez que los fríos ojos de la mujer se posaban en ella y sus hermanas, éstos brillaban de una forma particular, que ella, en su corta vida, jamás había visto reflejada en las miradas de otras personas. NI su mamá ni su papá las habían mirado así nunca, ni siquiera cuando hacían alguna travesura o rompían algo sin querer. Ni siquiera el abuelo Diego, que era un hombre viejo y no le gustaba que tocasen sus cosas, nunca las había mirado con ese brillo de maldad en los ojos. Por todo esto, Atenea sabía, cada vez que miraba a la tía Vicky, que era una mala persona, y que las odiaba a ella y a sus hermanas.
Sin darse cuenta había empezado a dibujar una bruja, con su escoba, su gorro puntiagudo y un búho posado en su hombro izquierdo. Se le escapó una risita mientras coloreaba el pelo de la bruja de un intenso marrón oscuro.
-Mira, Marian, ¿quién es?
La mayor de las hermanas, que sólo contaba con diez años, miró a su hermana menor con reprobación.
-NO deberías hacer eso –Miró de reojo a la hermana de papá, para asegurarse de que no las estaba oyendo-. Mamá dijo que tratásemos bien a la tía Vicky y que no nos riéramos de ella.
Atenea se encogió de hombros y cogió la pintura de color azul para pintar por encima del cabello de la bruja.
-¿Lo ves? Ahora ya no me río de ella. Es una bruja con el pelo azul. NO es la tía Vicky.
Marian le sonrió a su hermana a pesar de todo. A ella tampoco le caía bien la horrible mujer, pero mientras su padre y su madre estuviesen fuera y el abuelo no pudiese ocuparse de ellas, tendrían que conformarse con ella.
¿Qué otra cosa podían hacer? Aunque Marian sabía que ella misma podría ocuparse sola de las gemelas y de Atenea (mamá le había dicho que era una niña muy responsable para su edad), no tenía ni idea de cómo se cambiaban los pañales a un bebé. Y Juliet, su hermana más pequeña, era aún un bebé que ni siquiera sabía andar. Por muy malvada que fuese la tía Vicky, al menos les había dado la merienda a las cuatro mayores, había preparado el biberón de Juliet y después de dárselo la había acostado en su cunita. Y el bebé no había llorado. Esta era, para Marian, la prueba definitiva de que la tía Vicky era una persona en la que, a pesar de todo, se podía confiar.

--------------------

LinkReply

Comments:
From: saint_cut
2008-02-08 12:07 am (UTC)
No está mal como intento. Me hago una buena idea de la imagen que intentabas transmitir, creo. <3
(Reply) (Thread)
[User Picture]From: lila_negra
2008-02-19 11:55 pm (UTC)
Bienvenida! Está muy bien que hayas publicado algo tuyo, aunque no tuviera que ver con las consignas. Las consignas están principalmente para animarnos a escribir en caso de que no nos salga solo, así que...

Pienso que la historia está bien... depende de a dónde quieras llevarla. Por ejemplo, tal vez no me gustaría como el comienzo de un drama, pero podría ir muy bien como comienzo de una historia maravillosa (lo es? me da mucha sensación de que sí). Otro punto es que cuando los protagonistas son niños, en general la historia atrae más a los niños, de modo que, lo mismo que antes, si apuntas a ese tipo de lectores (niños/adolescentes y por ahí) está perfecto.

Así a simple vista si tuviera que opinar con respecto al tipo de redacción, creo que lo único que hace falta es pulir un poco las descripciones y el punto de vista del narrador. Las descripciones me resultaron algo planas, y el narrador, que parece seguir en su lenguaje a las hermanas, por momentos utiliza palabras de otro estilo. Pero sería ser muy puntilloso... El texto en sí es bueno, es interesante y creo que sería genial que lo continúes. Te deseo muchísima suerte, y desde ya que sos muy bienvenida a publicar aquí lo siguiente que escribas.

Saludos,
Lila.
(Reply) (Thread)